sábado, 17 de julio de 2010

Cuento para el niño despierto


Continuando con el frenesí literario, dejo un cuentito para acurrucarse con hijos, sobrinos, etc; mirar desde la ventana y pensar que hay amores que asustan y a veces, muerden nuestras cabezas. También es un pequeño homenaje al omnipresente Poe y su maravillosa navaja existencial.

Nunca apagaba la luz

Noche tras noche me resistía a mirar en dirección a la ventana. Nunca apagaba la luz, y detrás de aquel vidrio la oscuridad exterior era un telón negro. Cerraba los párpados e intentaba dormir, y en tanto no llegaba el sueño yo rezaba. Le suplicaba a Dios no estar despierto cuando llegara el momento. ¡Cómo me costaba sustraerme a la vigilia y encontrar refugio en la inconsciencia del sueño más profundo! Muchas noches de invierno sentía por allá afuera, girando alrededor de la casa, la queja del viento. En ocasiones me daba por imaginar que el viento penaba por su propio desamparo, por no serle permitida la entrada a los hogares. Daba por seguro que de noche, cualquier ser, objeto o elemento que estuviese a la intemperie debía de vivir atormentado: de noche el mundo externo era un terrible abismo. En cambio, ¡era tan cálido mi cuarto! En las paredes, de color azul celeste, mamá había pintado conejitos, jirafas y elefantes. El cielo raso también era de color azul, aunque era un azul más luminoso. Paseaba mis ojos por aquellas superficies amables y me empeñaba en apartarlos de la negrura de la ventana desprovista de cortinas. Me abrazaba a mi osito tibio peludo y gordinflón, y entonces él y yo nos sumergíamos en el amigable mundo que hay debajo de las colchas, pero al cabo de un tiempo sacaba la cabeza y no podía evitar que mis ojos se fijaran en la ventana; entonces veía ese rostro que cada noche asomaba desde un ángulo y se ponía a espiar. Era una visión fugaz, pues el mirón, al sentirse descubierto, rápidamente volvía a esconderse entre las sombras del abismo. Sin embargo, aun cuando no alcanzaba a descubrir su identidad, no podía dejar de ver el brillo ansioso de sus ojos acechantes. Algunas veces también creí ver su brazo, y su puño sosteniendo el relámpago de una hoja de metal. Las primeras noches grité y reclamé la presencia de mi madre, pero dejé de hacerlo al cabo de muchas reprimendas. Ella amenazó con apagar la luz si insistía en inventar historias; eso fue lo que dijo. Si alguna vez hubo algo o alguien allí afuera yo lo esperé en vano, pues pasaron los años y nunca vino por mí. Terminé convenciéndome de que lo que había creído ver no existía fuera de mi imaginación. Después me hice adulto y enfilé por los carriles trazados para nuestra especie: me casé y tuve un hijo. Mi hijo también empezó a ver cada noche el rostro del espía tras los cristales de su ventana. Cierto atardecer salí de casa y quedé a la espera. El puñal que llevaba conmigo daría cuenta de cualquiera que se dedicara a asustar a mi niño. Pasaron las horas y al final me asomé a la ventana del cuarto iluminado. Era enternecedor ver a mi hijo abrazado a su osito de peluche. De pronto sus ojos se encontraron con los míos, y antes de que pudiera esconderme, en los suyos alcancé a descubrir el terror.

Oscar Villagra

Un poema con aires de letra de soul

Amigos les hago conocer un poemita que tiene alardes de convertirse en letra de una canción soul. Por ahora está ahí, desnudita, esperando el ropaje justo.

Pero el cielo bien


Ok, el fin de semana fue problemático

y se perdieron muchas lágrimas.

pero el cielo se ve muy bien.

hoy amanecí temprano

y con café en mano

vago por el departamento descalzo.

Te veo dormir, tan segura de vos misma

soñándome con el control

de la situación.

Por la ventana pasa esa nube

obstinada en mostrar

el mismo dibujo infantil.

Pero, OK, el cielo se ve muy bien.

No sé si escribir un diario

o darte caricias sin que me lo pidas,

esa forma masculina de adularte

en el mar de los Sargazos.

Pero, OK, el cielo se ve muy bien.

Cuando despiertes,

el lunes mágicamente será lunes.

Y los reproches de algunas copas, palabras

y ciertos detalles….desaparecerán

tras el maquillaje.

Pero, OK, nunca más diré lo maravilloso que fui,

ni halagaré el pasado.

Seré ese hombre superando aquella promesa.

Pero debes concederme

Que el cielo se ve muy bien.-

lunes, 5 de julio de 2010

Otro 9 de Julio

Como todos los años el 9 de Julio aparece en nuestras vidas transgrediendo nuestro fatalismo tanguero y colocándonos, una vez más, en la recreación de un espíritu patriota obstinado en reverdecer viejas gestas fundacionales que nos permitan hacer un alto en el arduo camino de construir y reconstruir una Nación. Esta tarea prometeica, (bah! otro tango fatal con aire mitológico) necesita un sustento y qué mejor que rememorar o intentar conocer un poco más sobre nuestra historia. A los tucumanos nos cabe el orgullo de ser "la cuna de la Independencia", quizás por eso nos vivimos meciendo, adormilados, un poco aletargados con todo lo que pasa a nuestro alrededor. Encontré un especial de Clarín de hace unos años atrás (caerá sobre mí toda la furia K por atreverme a citar al enemigo!!) con información bastante completa tratándose de un trabajo de divulgación, que cuenta con documentos interesantes, mapas y otros elementos que lo vuelven ameno.
Ahora a tomar un café con leche con churros y esperar que de una vez por todas nos decidamos a convertirnos en ciudadanos plenos dejando el sonar del fuelle sólo para el goce artístico.

domingo, 4 de julio de 2010

Consejos útiles para Google

Las herramientas de búsqueda que nos brinda Google son realmente importantes. Pero lograr manejar algunos trucos básicos, nos ayuda a ahorrar tiempo y a lograr un resultado óptimo de lo que queremos encontrar. Les brindo un enlace que nos enseña algunos truquitos útiles para aprovechar el buscador; además en la parte inferior de la página también hay unos consejos para usuarios de Hotmail , Yahoo y Gmail. Espero que lo disfruten y que les sea útil.